Firma de documentos
Firma contratos, presupuestos y documentos desde cualquier dispositivo.
Firma y envía a firmar tus documentos con plena validez legal, de forma ágil y sin papeles, integrado con tus sistemas.

La firma electrónica agiliza tus contratos, presupuestos y documentos. Implantamos soluciones de firma con validez legal y flujos que se integran con tu operativa y con Business Central.
Imprimir, firmar, escanear y volver a enviar por correo es un proceso lento que retrasa contratos, presupuestos y cualquier documento que necesite el visto bueno de varias personas.
Implantamos una solución de firma electrónica con plena validez legal, que se integra en tu operativa diaria y, cuando lo necesitas, con Business Central, para que cerrar un documento sea cuestión de minutos.
Firma contratos, presupuestos y documentos desde cualquier dispositivo.
Firmas con plena garantía jurídica y trazabilidad de cada documento.
Circuitos con varios firmantes, recordatorios y seguimiento automático.
Conectada con Business Central y tus aplicaciones de gestión.
Subes el documento (contrato, presupuesto, factura...) y defines quién tiene que firmarlo, en qué orden y con qué recordatorios automáticos si alguien se retrasa.
Cada firmante recibe un enlace para firmar desde cualquier dispositivo, sin necesidad de instalar nada; la firma queda vinculada a su identidad y con validez jurídica plena.
El documento firmado y su trazabilidad completa (quién firmó, cuándo y desde dónde) quedan archivados, y si el proceso está conectado con Business Central, el estado se refleja también en tu ERP.
Sí. La normativa europea (eIDAS) y española reconoce distintos niveles de firma electrónica, y con las garantías adecuadas —identificación fiable del firmante, integridad del documento (que no se pueda alterar después de firmado) y evidencia de cuándo se firmó— tiene plena validez legal ante la administración y los tribunales, igual que una firma manuscrita en papel. La clave no está en la firma en sí, sino en que el proceso deje constancia verificable de quién firmó, qué firmó exactamente y en qué momento, algo que de hecho suele ser más difícil de falsificar o cuestionar que una firma en papel, donde comprobar la autenticidad puede requerir una pericial caligráfica. Elegimos el nivel de firma adecuado según el tipo de documento y el riesgo asociado a cada caso.
Las que necesites: no hay un límite práctico de firmantes por documento. Puedes definir circuitos con varios firmantes en orden secuencial (primero firma uno, y solo cuando termina se le pide al siguiente) cuando el orden importa —por ejemplo, que el responsable del departamento firme antes que dirección—, o en paralelo cuando todos pueden firmar a la vez sin depender unos de otros. El sistema envía recordatorios automáticos a quien todavía no ha firmado, sin que tengas que estar pendiente de perseguir a cada persona por correo o teléfono para que complete su parte. Esto es especialmente útil en documentos con muchos firmantes —un contrato con varios socios, un acuerdo entre varias empresas— donde coordinar las firmas a mano se puede alargar semanas.
No. Cada firmante recibe un enlace, normalmente por correo electrónico, y firma directamente desde el navegador de su ordenador, tablet o móvil, sin instalar ningún programa ni aplicación adicional. Esto es importante porque muchos de los documentos que se firman electrónicamente van dirigidos a personas ajenas a tu empresa —clientes, proveedores, colaboradores externos— a quienes no puedes ni deberías pedirles que instalen software específico solo para firmar un documento puntual. El proceso está pensado para que cualquier persona, sin conocimientos técnicos, pueda completar la firma en un par de minutos desde el enlace que recibe, sin fricción ni pasos previos que puedan hacer que abandone el proceso a medias.
Sí, cuando el flujo de tu negocio lo requiere. Por ejemplo, para presupuestos o contratos generados directamente desde Business Central, podemos enviarlos a firma sin salir del ERP, y el estado de la firma (pendiente, firmado, rechazado) se refleja también dentro del sistema, así sabes en qué punto está cada documento sin tener que ir a consultar otra herramienta aparte. Esto evita que la firma electrónica se convierta en una isla desconectada del resto de tu operativa: en vez de gestionar por un lado tus presupuestos en Business Central y por otro sus firmas en una herramienta distinta sin conexión entre ambas, todo el ciclo queda visible y trazable desde el mismo sitio donde ya trabajas cada día.
Contratos con clientes o proveedores, presupuestos que necesitan aceptación formal, pedidos de compra, acuerdos de confidencialidad, contratos laborales, o en general cualquier documento que hoy gestiones en papel (con el coste de imprimir, firmar, escanear y archivar que eso implica) o por correo electrónico sin ninguna garantía real de quién lo ha aceptado ni cuándo. Si tu empresa todavía imprime documentos solo para que alguien los firme y luego los vuelve a escanear para archivarlos digitalmente, ese es exactamente el tipo de proceso que la firma electrónica sustituye de principio a fin, ahorrando tiempo, papel y los envíos físicos que a veces son necesarios para hacer llegar un documento en papel a firmar.
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