Ya sabes qué es Verifactu y cuándo te toca. Lo que falta es la parte práctica: ¿qué tienes que comprobar exactamente antes de tu fecha límite? Aquí tienes una checklist con los puntos que solemos revisar con nuestros clientes, en orden.

1. Confirma tu fecha límite exacta

Depende de si tributas por Impuesto sobre Sociedades o eres autónomo/profesional. Revisa nuestro artículo sobre los plazos de Verifactu para 2027 y confirma la fecha vigente en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, porque el calendario ya se ha movido dos veces.

2. Comprueba si tu software ya está adaptado

Pregunta directamente a tu proveedor de software (o a nosotros, si usas Business Central) si tu versión actual genera ya la huella encadenada y el código QR en cada factura. Si no lo sabes, es la primera pregunta que hay que resolver.

3. Revisa si necesitas actualizar o sustituir el sistema

Si tu ERP no está adaptado, hay dos caminos: actualizar la versión actual (si el fabricante ya tiene publicada la adaptación) o migrar a un sistema que sí cumpla. No es lo mismo para todos: depende de la antigüedad de tu versión y de si sigue teniendo soporte activo.

4. Identifica todos los puntos donde se emiten facturas

Si facturas solo desde el ERP, es sencillo. Pero si además emites facturas desde un TPV, una tienda online o una herramienta aparte, cada uno de esos sistemas tiene que cumplir Verifactu también. No sirve con que el ERP esté adaptado si el TPV de la tienda física sigue con un sistema antiguo.

5. Planifica la migración con margen, no en el último mes

Adaptar el software, probarlo con facturas reales y formar a tu equipo lleva tiempo. La recomendación habitual es empezar al menos seis meses antes de tu fecha límite, no cuando ya esté encima.

6. Verifica que las facturas antiguas quedan a salvo

El cambio de sistema no debería afectar a tu histórico de facturación ya emitido. Confirma con quien te implante el cambio que el histórico queda accesible y sin alterar.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer esta checklist yo mismo, sin un consultor?

Los primeros pasos —confirmar tu fecha exacta, preguntar a tu proveedor si tu versión ya genera la huella encadenada y el código QR— sí puedes resolverlos tú solo, sin ninguna ayuda externa, con una llamada o un correo. A partir del punto en que hay que decidir entre actualizar la versión actual o migrar a un sistema distinto, sin embargo, conviene contar con quien conoce tu sistema en detalle: esa decisión afecta a tus datos maestros, a tus integraciones con otras herramientas y a tu operativa diaria, y equivocarse ahí sale mucho más caro de deshacer después que de acertar desde el principio. Tratar toda la checklist como un ejercicio en solitario de principio a fin, incluida la parte técnica, es justo donde más empresas terminan eligiendo un camino que no encaja con su caso concreto, y descubriéndolo ya con la fecha límite encima.

¿Qué pasa si tengo varios puntos de facturación y no todos están adaptados a la vez?

Puedes priorizar cuál abordas primero según lo urgente o lo sencillo que sea cada uno, pero todos y cada uno de esos puntos tienen que estar cumpliendo antes de tu fecha límite —no existe un aprobado parcial por tener «la mayoría» de tus puntos de facturación adaptados, la normativa no funciona por promedios—. Precisamente por eso merece la pena hacer el inventario completo del punto 4 lo antes posible, en vez de dejarlo para el final: es la única forma de no descubrir un punto de facturación olvidado —un TPV antiguo en una tienda física, una herramienta paralela que nadie recordaba que emitía facturas— a última hora, cuando ya no queda tiempo real para adaptarlo o sustituirlo con el margen que recomendamos en el punto 5.

¿Esta checklist sirve también si no tengo Business Central?

Sí, los 6 puntos son válidos con cualquier sistema de facturación, porque siguen la lógica de la propia normativa —qué exige Verifactu, no las particularidades de un software concreto—. Lo que cambia de una empresa a otra es sobre todo quién te resuelve de verdad el punto 3 —actualizar la versión actual o migrar a otra—, ya que eso depende por completo de tu software actual, de su fabricante y de si sigue teniendo soporte activo, no de la checklist en sí. La secuencia de cosas que confirmar y comprobar —fecha límite, estado del software, puntos de facturación, margen de tiempo, histórico a salvo— es exactamente la misma tanto si usas Business Central como si usas otro ERP, un programa de facturación más sencillo o incluso varias herramientas combinadas.

En resumen

Prepararte para Verifactu no es complicado si lo abordas con orden: confirma tu fecha, comprueba tu software, identifica todos los puntos de facturación y planifica con margen. El error más caro es dejarlo todo para el último mes.

Si quieres repasar esta checklist aplicada a tu caso concreto, cuéntanos tu situación y lo revisamos contigo sin compromiso.