Ya sabes que tu versión de Dynamics NAV tiene fecha de caducidad y que Business Central es el camino natural. La pregunta que viene después es más práctica: ¿cómo es el proceso, paso a paso? Aquí te lo contamos con el mismo orden que seguimos en nuestros proyectos, para que sepas qué esperar antes de empezar.

Fase 1: Diagnóstico

Antes de tocar nada, hacemos inventario de tres cosas: qué personalizaciones tiene tu NAV, qué integraciones están en marcha (tienda online, banca, EDI…) y qué volumen de histórico quieres conservar. De aquí sale un alcance y un plazo cerrados, no una estimación al aire.

Fase 2: Entorno de pruebas

Se levanta un entorno de Business Central en la nube que es una copia de trabajo, no el sistema real. Aquí se migran los datos por primera vez y se empiezan a montar las extensiones que sustituyen a tus desarrollos a medida.

Tu equipo sigue trabajando en el NAV de siempre durante toda esta fase: nada de lo que se hace aquí afecta a tu día a día.

Fase 3: Migración de datos

Se trasladan maestros (clientes, proveedores, artículos), saldos y, según lo que se haya decidido en el diagnóstico, el histórico de documentos. Cada tanda de datos se valida contra el origen antes de dar el visto bueno: cuadres de saldos, totales de documentos, comprobaciones cruzadas.

Fase 4: Pruebas con tu equipo

Las personas que usan el ERP a diario prueban el entorno nuevo con sus propios procesos: hacer un pedido, emitir una factura, cerrar un mes. Es la fase donde más se detectan ajustes finos —un informe que faltaba, un permiso mal puesto— y donde se resuelven antes de llegar a producción.

Fase 5: Formación

Business Central conserva la misma lógica de negocio que Navision, así que la curva de aprendizaje es más corta de lo que suele imaginarse. Aun así, la interfaz cambia y conviene una formación específica por perfil: no es lo mismo lo que necesita saber quien factura que quien lleva la contabilidad.

Fase 6: Arranque en producción

El cambio se planifica para el momento de menor actividad, normalmente coincidiendo con un cierre contable. Se hace una última migración de datos (para capturar todo lo que se movió desde la anterior) y a partir de ahí se trabaja ya en Business Central. El NAV antiguo se mantiene accesible en modo solo consulta durante un tiempo, por si hace falta revisar algo del histórico.

Fase 7: Acompañamiento post-arranque

Las primeras semanas siempre surgen dudas del uso diario. Un buen proyecto de migración incluye soporte reforzado en ese periodo, no solo la entrega y adiós.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura todo el proceso?

Depende directamente del volumen de personalizaciones e integraciones que salga en el diagnóstico inicial, así que no damos una cifra genérica sin conocer tu caso. Como referencia orientativa: un proyecto acotado, con un Navision poco modificado y sin integraciones complejas, puede completarse en pocas semanas desde el diagnóstico hasta el arranque en producción. Un proyecto con muchos años de desarrollo a medida, varias integraciones con sistemas externos y un histórico grande que migrar necesita más fases de prueba y, en consecuencia, más tiempo total. Lo importante es que el plazo que te demos salga siempre del diagnóstico de tu caso concreto —personalizaciones, integraciones e histórico reales—, no de una estimación genérica que no tenga en cuenta las particularidades de tu empresa.

¿Puedo seguir trabajando mientras se hace la migración?

Sí, sin ninguna interrupción hasta el día exacto del arranque. Todo el trabajo de migración —levantar el entorno de pruebas, migrar los datos por primera vez, construir las extensiones que sustituyen tus desarrollos a medida, hacer las pruebas con tu equipo— ocurre en un entorno de Business Central completamente aparte del NAV que usas cada día. Tu equipo sigue facturando, gestionando pedidos y llevando la contabilidad en el sistema real durante todo ese tiempo, sin notar ningún cambio. Solo el día del arranque en producción, que se planifica contigo para el momento de menor actividad —normalmente coincidiendo con un cierre—, se hace el cambio real y a partir de ahí se trabaja ya en el sistema nuevo.

¿Y si durante las pruebas descubrimos que falta algo?

Es precisamente para eso que existe la fase de pruebas dentro del proceso: detectar antes del arranque cualquier hueco —un informe que faltaba, un permiso mal configurado, un caso de uso que no se había contemplado en el diagnóstico inicial— y resolverlo con calma, sin la presión de que el sistema ya esté en producción. Resolver un hueco detectado en pruebas suele costar horas de trabajo; resolver el mismo hueco después del arranque, con el sistema ya en marcha y el equipo dependiendo de él, cuesta mucho más y genera fricción real en el día a día. Por eso esta fase no se acorta ni se salta nunca, aunque haya presión por terminar antes.

En resumen

Migrar de NAV a Business Central no es un volcado de datos de un día para otro: es un proceso por fases, con validaciones en cada paso, donde tu operativa diaria no se ve afectada hasta el momento exacto del arranque, que se elige contigo.

Si quieres saber cómo sería tu proyecto concreto, consulta nuestro servicio de migración de Navision a Business Central o cuéntanos tu situación y empezamos por el diagnóstico, sin compromiso.